El modo de comunicarse ha cambiado bastante con la irrupción de los teléfonos móviles en nuestras vidas. Pero hay que mirar un poco más atrás para ver como la tecnología, poco a poco, ha ido destrozando la gramática tal y como la conocemos.

¿De verdad ayuda la tecnología?

Con la aparición del Messenger aparecieron algunas abreviaciones para algunas palabras que se pusieron muy de moda, como escribir “tb” en lugar de “también” o “lol” en lugar de “vaya o que guay”.

Estas abreviaciones posteriormente se trasladaron a los SMS, los cuáles ya están desapareciendo, y ahora en el WhatsApp. ¿Ocurre algo malo por abreviar algunas palabras? Para algunos docentes es algo muy grave, porque esto hace que los jóvenes cada vez sepan escribir menos. Prescinden por completo de la acentuación, y las normas gramaticales quedan enterradas entre miles y miles de nuevas palabras que se escriben abreviadas para ahorrar en caracteres.

¿Esto qué provoca? Que muchos extranjeros al venir a España y encontrarse con estas palabras les cuesta mucho entender que es lo que quiere decirles. No obstante, no es algo solo de los españoles, porque en otros idiomas, como en inglés, también es típico que se utilicen abreviaciones para ahorrar espacio.

La tecnología no ayuda tanto a aprender idiomas como algunos piensan

Si un profesor manda leer a un estudiante un libro, y en este hay palabras abreviadas, porque está bien visto gramaticalmente por la lengua, ¿no va a tener problemas el estudiante para entender el libro? Si se enseñan abreviaciones en las clases, ¿no va a tener problemas para entenderse con una persona que no las utilice?

Por este motivo es mejor apostar por una enseñanza adecuada que permita aprender la gramática y el léxico del país directamente, cuando se quiere aprender un nuevo idioma y centrarse en las normas gramaticales más utilizadas en lugar de las “modernas” creadas por los jóvenes.

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